Para la comunidad inversora en Perú, la firma de gestión patrimonial y banca de inversión Bulltick presenta un análisis detallado de las perspectivas económicas mundiales a través de sus informes.
Adolfo del Cueto Aramburu, fundador y CEO de la firma, destaca la importancia de contar con datos objetivos para la toma de decisiones en un entorno de normalización post-pandemia. Bulltick se ha consolidado como un referente en asesoría financiera, priorizando la creación de relaciones a largo plazo basadas en la confianza.
La información mostrada a continuación ofrece una exposición directa de los datos y proyecciones que definirán el panorama macroeconómico, con un enfoque particular en la economía de Estados Unidos. A continuación, se presentan los hallazgos clave del documento.
Transición hacia la normalización: perspectivas macro 2026
El panorama económico global se encuentra en una fase de transición hacia la normalización tras los desequilibrios generados por la pandemia y la recuperación histórica de 2021. Las proyecciones para 2026 anticipan un crecimiento global moderado, acompañado de ajustes graduales en variables clave como inflación, tasas de interés y mercados financieros.
El análisis se centra en los principales factores que definirán el desempeño económico en 2026: crecimiento, inflación, política monetaria, mercado laboral, situación fiscal y la evolución de activos estratégicos como el dólar, el petróleo y el oro.
Crecimiento global: desaceleración moderada y controlada
Se prevé que la desaceleración de la economía global continúe, aunque de forma moderada y sin sobresaltos, consolidando la fase de normalización iniciada tras el repunte histórico del 6.6% en 2021. La economía mundial crecerá un 2.9% en 2026, una cifra ligeramente por debajo del 3.0% proyectado para 2025, prolongando así la tendencia descendente post-pandemia.
Este enfriamiento responderá al menor dinamismo de los principales motores del crecimiento global. Economías como China, India, Japón y la zona euro mostrarán avances más moderados que en 2025. A pesar de ello, China e India seguirán liderando el crecimiento entre los mercados emergentes, aunque con menor vigor que en años anteriores.
Por su parte, las economías desarrolladas mantendrán un crecimiento resiliente pero cauteloso, salvo Estados Unidos. Esta potencia será una excepción al mantener un ritmo estable ligeramente por encima de su potencial.
En síntesis, el escenario apunta a una desaceleración global gradual y controlada, reflejo de una normalización tras los excesos de la recuperación en el periodo post-pandemia.
Crecimiento de Estados Unidos: resiliencia y sostenibilidad
El consenso del mercado asigna una baja probabilidad a una recesión en Estados Unidos en el corto plazo. Anticipa que la economía estadounidense seguirá mostrando una notable resiliencia, destacándose frente a la desaceleración global. Para 2026, la probabilidad de recesión se estima en torno al 30%, por debajo del 40% registrado a mediados de 2025 y apenas por encima del promedio histórico del 27%.
El Producto Interno Bruto (PIB) se proyecta con un crecimiento cercano al 2.3%, un ritmo superior al de 2025 (poco más de 2.0%) y por encima de su potencial de 1.8%, considerado saludable para una economía madura.
Este desempeño favorable estará impulsado por:
Un consumo privado sólido.
Un mercado laboral relativamente estable.
Una menor carga arancelaria.
Condiciones financieras más flexibles derivadas de recortes en las tasas de interés.
Una creciente inversión en inteligencia artificial, que continúa estimulando la productividad.
Aunque persiste un riesgo moderado, el escenario base apunta a un crecimiento sano, resiliente y sostenible de la economía de Estados Unidos.
Inflación en Estados Unidos: un desafío persistente
Se considera poco probable que la inflación estadounidense alcance el objetivo de la Reserva Federal del 2.0% en 2026, aunque sigue siendo una meta viable en el mediano plazo. Las proyecciones apuntan a una persistencia inflacionaria, con niveles algo elevados en la primera mitad de año. Se estima una inflación del 3.3% a mediados del año y un cierre en torno al 2.9%, aun por encima de la meta oficial.
Esta resistencia obedece principalmente a factores estructurales que explican el 60% exceso inflacionario (la diferencia entre la meta y la inflación observada), frente al 40% atribuido a los aranceles, cuyo impacto pleno se ha ido materializando gradualmente.
En resumen, la inflación se mantendrá en niveles superiores a la meta oficial, reflejando presiones difíciles de corregir y confirmando que la lucha por estabilizar los precios seguirá siendo un desafío.
Tasas de interés y mercado laboral en EE.UU.
Se proyecta que la normalización de las tasas de interés avance de manera gradual, con una intensidad menor a la que el mercado descuenta actualmente. Tras tres recortes de 25 puntos básicos en 2025 que llevaron la tasa de referencia a 3.75%, el escenario base prevé una pausa prolongada hasta mediados de año. Para entonces, la Reserva Federal podría retomar los recortes. Este ajuste estará condicionado por la evolución del mercado laboral y la inflación.
En cuanto al empleo, la Reserva Federal estima que el nivel óptimo de desempleo se sitúa en torno al 4.2%. Se proyecta que el desempleo cierre 2026 en 4.4%, ligeramente por encima de dicho nivel, pero por debajo del promedio de 5.7% los últimos 25 años, lo que refleja estabilidad.
El ligero enfriamiento previsto no obedece a un incremento en los despidos, sino a una desaceleración en la contratación y a un mayor número de personas ingresando a la fuerza laboral.
Déficit fiscal y proyecciones de activos estratégicos
El déficit fiscal estadounidense, que cerró 2025 alrededor del 6% PIB, se mantiene muy por encima del nivel prudente (2.0%-3.0%). Se proyecta que alcance el 6.5% PIB en los próximos dos años, lo que aumenta la preocupación por la sostenibilidad de las finanzas públicas. En cuanto a los activos estratégicos, se presentan las siguientes proyecciones para 2026:
Dólar estadounidense: se espera una depreciación moderada y contenida, dentro de un rango de ±3%, consolidando un escenario de estabilidad relativa que podría favorecer a monedas de economías resilientes.
Petróleo: se anticipa que el hidrocarburo retomará una trayectoria descendente, con una caída cercana al 5%-6%, debido a una sobreoferta global prevista. Este escenario, si bien ayuda a contener presiones inflacionarias, plantea riesgos para las economías productoras.
Oro: se proyecta que el oro mantendrá su tendencia alcista, aunque a un ritmo más moderado que el extraordinario incremento del 65% registrado en 2025. Se espera que el precio supere los $5,000 por onza, impulsado por factores como las compras de bancos centrales, la demanda institucional y la incertidumbre geopolítica.
Fundada en 1999 por Adolfo del Cueto, Bulltick es una firma de servicios financieros con sede en Miami y oficinas en Ciudad de México y Bogotá. Con 25 años de trayectoria, la compañía se especializa en gestión patrimonial, banca de inversión e inversiones alternativas. Ofrece servicios a individuos de ultra alto patrimonio neto, instituciones y family offices en América Latina, Estados Unidos y Europa.
Su filosofía se centra en construir relaciones a largo plazo, combinando una infraestructura operativa de primer nivel con el servicio personalizado de una boutique financiera.


